Buenasiembra


Viviendo en el corazón

Cómo entrar al espacio sagrado del corazón

Con dos capítulos acerca de la relación entre el corazón y el Mer-Ka-Ba

Drunvalo Melchizedek

Copyright © 2003 Drunvalo Melchizedek
Reservados todos los derechos. Ninguna parte de esta publicación podrá ser reproducida total o parcialmente, por ningún medio electrónico o mecánico, fotocopiado ni grabado sin el permiso por escrito del autor o el editor.

Dedicado a mi amor, mi esposa Claudette

Cuando conocí a mi esposa, sabía que ella mantenía una tradición de entendimiento del corazón que tenía una antigüedad de cuatro mil años. Sus maestras Catherine Shainberg y Kolette de Jerusalén la entrenaron en imágenes del corazón.
El linaje de Kolette se remonta hasta las primeras personas en la Tierra que escribieron acerca del Mer-Ka-Ba (IVíerkavah, en hebreo). Pero los hombres de esta tribu que estaban enseñando el Mer-Ka-Ba se dieron cuenta de que las personas no estaban listas para una experiencia interdimensional directa y se volvían extremadamente perturbadas emocionalmente cuando interactuaban con otros mundos. Para resolver este problema, las mujeres de esta tribu crearon un sistema de conocimiento para preparar a la gente para los otros mundos usando el misterio femenino de las imágenes del corazón.
Cuando mi esposa me expuso por primera vez a estas imágenes, no pude encontrar nada dentro de mí que explicara lo que eran o cómo trabajaban en el alma humana. Todo lo que supe era quejuncionaban.

Más de ocho años de estudio del trabajo de Claudette me llevaron eventualmente en la dirección de la investigación de este libro. Estoy seguro de que, sin su influencia, aún estaría buscando las respuestas dentro de mi mente. Y por ello estoy en deuda con ella, porque sus imágenes del corazón me llevaron a esta experiencia que estoy a punto de compartir con ustedes. Claudette, te amo y te agradezco desde el Jondo de mi corazón.
- Drunvalo

Dibujo: gentileza de Martha Magnin
Si alguien te dice:

"En la fortificada ciudad de lo imperecedero,
nuestro cuerpo, hay una flor de loto
y en esa flor de loto un espacio pequeñito:
¿qué es lo que contiene que uno
desearía conocerlo?"
Tú debes responder:
"Tan vasto como Fuera de este espacio
es el espacio pequeñito dentro de tu corazón:
el cielo y la tierra se encuentran ahí, Fuego y aire, sol y luna,
relámpagos y constelaciones,
cualquier cosa que te pertenezca aquí abajo y aquello que no,
todo esto está reunido en ese pequeñito espacio
dentro de tu corazón".
Chandogya Upanishad 8.1.2-3

Enviado por Ron LaPlace un día después de terminar este libro.
-Drunvalo

Prefacio

Desde 1971 he estado estudiando la meditación y el cuerpo de luz humano llamado Mer-Ka-Ba y mi ser ha estado absorto en esta antigua tradición la mayor parte de mi vida adulta. Siempre me ha parecido que encierra y contesta mis miles de preguntas acerca de la vida. Mi guía interno me enseñó las sagradas geometrías que me llevaron al descubrimiento del cuerpo de luz, y la geometría sagrada por sí misma parecía estar completa y contener todo el conocimiento y misterios del universo. Era realmente asombroso.

Después de muchos años de experiencia dentro de estos campos de luz, poco a poco se me hizo claro que había algo más, y por un largo tiempo no pude darme cuenta de lo que era. Como siempre, Dios se nos revela de maneras inusuales y con frecuencia enigmáticas. En algún lugar dentro de los mundos internos de mis espacios, una joya esotérica de un valor espiritual inmenso que va más allá del Mer-Ka-Ba gradualmente se introdujo en mi vida. ¿Y por qué razón? Yo sólo puedo asumir que era para ser usada.

Entonces, estas palabras son mi regalo para ti, porque de verdad sé quién eres y te amo como la Tierra ama al Sol. Yo creo en ti, y estoy seguro de que usarás este conocimiento sabiamente, aunque no me preocupa que puedas hacer mal uso de esta información, ya que no puede ser usada de manera equivocada.
Drunvalo Melchizedek

Capítulo cuatro

El espacio sagrado del corazón
Estudiando y enseñando "Viviendo en el corazón"
La vibración del corazón: la manera fácil de regresar
Mi experiencia personal del espacio sagrado del corazón
Regresando a casa
¿Qué es el tiempo?
Los espacios sagrados de otros: algunos ejemplos
Lo que puede impedirte tener esta experiencia

El  espacio sagrado del corazón, también llamado por algunos la cámara secreta del corazón, es una dimensión intemporal de la conciencia donde todas las cosas son posibles, aquí y ahora. En todos los antiguos escritos del mundo y las tradiciones orales hay referencias a un lugar especial o secreto dentro del corazón. Los cortos versos del Chandogya Upanishad al principio de este libro son un ejemplo. Otro es el libro asociado con la Torah llamado La Cámara secreta del corazón.

Puede ser que la ciencia esté empezando cautelosamente a acercarse a este entendimiento. Un grupo de investigación, el Instituto de Matemá­ticas del Corazón en Boulder Creek, California, que está conectado con la Universidad de Stanford, ha encontrado un dato muy interesante. Esta información puede ser útil para algunos de ustedes que estén tra­tando de entender el corazón. No es fácil de entender, pero cuando la mente coopera, el corazón responde.

Siempre ha existido esta paradoja: cuando un bebé es concebido, el corazón humano empieza a latir antes de que se forme el cerebro. Esto ha llevado a los doctores a desear saber de dónde viene la inteligencia para iniciar y regular los latidos del corazón. Para sorpresa del mundo médico, los científicos del Instituto de Matemáticas del Corazón han descubierto que el corazón tiene su propio cerebro: sí, un cerebro real con células cerebrales. Es muy pequeño, tiene cerca de cuarenta mil células, pero es un cerebro, y obviamente es todo lo que el corazón necesita. Este fue un enorme descubrimiento y da autenticidad a todos los que por siglos han hablado o escrito acerca de la inteligencia del corazón.

Los científicos del Instituto de Matemáticas del Corazón han hecho tal vez un descubrimiento más grande. Han probado que el corazón humano genera un campo de energía más grande y más poderoso que ningún otro órgano del cuerpo, incluyendo el cerebro dentro del cráneo. Encontraron que este campo electromagnético tiene alrededor de tres metros de diámetro con el eje centrado en el corazón. Su forma se asemeja a la forma de dona de un toroide (tubo toro), el cual es consi­derado como la forma más primaria y única del universo.

Aquellos que han estudiado los dos volúmenes de El antiguo secreto de la Flor de la Vida encontrarán algo muy familiar acerca del campo toroidal del corazón. En el Cubo de Metatrón pueden encontrar los cinco sólidos platónicos uno dentro de otro, y cada uno tiene una réplica más pequeña que el original contenido dentro de él: un cubo dentro de un cubo, un octaedro dentro de un octaedro y así con todas las formas geométricas.
Ahí, emergiendo del espacio sagrado del corazón, hay un campo toroidal electromagnético con un campo igual pero más pequeño dentro, y los dos están centrados en el mismo eje, justo como los cinco sólidos platónicos en el Cubo de Metatrón.
 
He encontrado dos aspectos muy importantes acerca de este campo toroidal. Primero, puede ser usado como una puerta de entrada para encontrar y entrar a la cámara secreta del corazón. Las instrucciones de cómo entrar a este lugar secreto usando este vórtice se pueden encontrar más adelante en este libro. El segundo aspecto tiene que ver con el toro interno, el más pequeño. Este no es el lugar para explicar lo importante que es este campo interno, pero regresaré a él cuando hablemos de crear desde el corazón.

El espacio sagrado del corazón es creado en forma similar a un toro dentro de otro toro. Está el espacio sagrado en sí, pero como ustedes verán, dentro de este espacio sagrado está otro espacio muy pequeño pero muy especial que es diferente y tiene aplicaciones únicas.

Cirujanos del corazón han aprendido algo que puede estar relacio­nado, pero no estoy seguro de su significado. Han encontrado que hay un espacio pequeñito en el corazón que nunca debe ser tocado por ninguna razón o la persona moriría inmediatamente, sin posibilidades de revivirla. Sea lo que sea este lugar, ciertamente es importante para la vida.
Estoy convencido de que el campo toroidal electromagnético pasa exactamente a través del espacio sagrado y es generado por él, pero aún no tengo muy claro lo del "cerebro del corazón" y "el lugar que no puede ser tocado o morirían". Si entienden o descubren esta relación, por favor háganmelo saber.

Estudiando y enseñando "Viviendo en el corazón"

Desde fines de 1999, he estado estudiando y dando talleres llamados "Viviendo en el corazón". Ahora que escribo este libro he explorado esta experiencia con cerca de cuatro mil personas. He aprendido mucho y continúo aprendiendo. Estoy seguro de que habrá otras partes que añadir a este libro, porque ahora estamos empezando a entender las imágenes mismas que son generadas por el corazón.

Lo siguiente es algo de lo que he aprendido, pero primero me gus­taría hacer una aclaración. Lo que sé hasta este punto lo he apren­dido de experiencias directas y de experiencias de algunos de mis estudiantes, y algunas veces no entiendo lo que está sucediendo du­rante largos periodos de tiempo. Lo que estoy a punto de decir es lo que creo que es verdad en este momento y podría cambiar mi opi­nión acerca de esta información. Ustedes deben seguir su propio cora­zón y ser sinceros con ustedes mismos. Si algo de este libro no funciona para ustedes, sólo descártenlo. Estoy seguro de que hay una manera para que ustedes encuentren su espacio sagrado del cora­zón.

En los primeros dos años de dar el taller "Viviendo en el corazón" me di cuenta de que podía llegar sólo a la mitad de los participantes; la mitad de las personas de cada grupo lo lograron completamente, mientras que por el contrario la otra mitad no lo lograba. Finalmente empecé a mencionar antes de empezar el taller que esto podría suceder, que cerca de la mitad de las personas experimentaría el espacio sagrado dentro del corazón mientras que la otra mitad se iría sin haber tenido ninguna experiencia. Me preguntaba por qué sucedía esto.

He pasado muchas horas tratando de responder esta pregunta. Basado en las respuestas de cientos de personas que no pudieron encontrar el espacio sagrado del corazón, parece ahora que la razón, en su mayor parte, está en sus cuerpos emocionales. Aquellos que han experimentado traumas emocionales en algún punto de sus vidas sentían el dolor de nuevo cuando entraban al espacio sagrado del corazón y querían salir inmediatamente. Esto significa que pudiera ser necesario que antes de empezar limpien los remanentes emocionales a través de terapia. Aquellos que encuentran la manera de librarse de su energía emocional negativa, no importa cómo lo hagan, son capaces de entrar en el corazón con muy poco o ningún dolor. Una vez dentro del corazón, aun si son sólo quince minutos, todo lo que había inicial-mente impedido su entrada al corazón parece disolverse y ya no tienen problema para retornar a este espacio sagrado.

Otros problemas que he encontrado son las diferentes maneras en que las personas "ven". Algunos ven usando su facilidad interna de vista en forma de visiones o sueños; otros usan sonidos y escuchan para percibir los mundos internos; y otros usan sentidos como el olfato, el gusto y sensaciones corporales para ver con ellos. Como resultado, las expectativas de cómo se "supone" que deba ser esta experiencia algunas veces se interpondrá en el camino. Una pequeña historia aclarará esto.

Al final de un reciente taller, una pareja se fue a su casa con uno de ellos habiendo entrado al espacio sagrado y el otro sintiendo que había fallado. (Aun cuando yo preparo a las personas para esta posibilidad se pueden sentir descorazonados cuando esto les sucede). El esposo, quien sentía que no había tenido la experiencia, dijo a su esposa-. "Me siento mal porque no sucedió nada cuando entré en la meditación. No vi nada. Pero debo admitir que el CD que Drunvalo estaba usando, con delfines y ballenas, fue increíble. La música era tan buena que casi podía sentir el agua en mi cuerpo". Asombrada, la esposa le dijo que yo no había puesto ningún CD. De hecho no hubo ninguna música. Él no podía creerle hasta que le preguntó a otra persona que también había estado en el taller y confirmó que no hubo ninguna música, ni sonidos de delfines o ballenas saliendo de un CD. Este hombre era un músico, y esa fue su manera de ver. Él había esperado tener una visión, pero en lugar de eso vio con sus oídos.

Estamos descubriendo ahora que muchas personas que creyeron no haber tenido ninguna experiencia, en verdad sí la tuvieron, pero como no correspondía a sus expectativas, desestimaron toda la experiencia de haber entrado al corazón.
La vibración del corazón: la manera fácil de regresar

Una de las primeras cosas que noté cuando entré a mi espacio sa­grado fue la vibración que parecía venir de todas partes. Esta vibración obviamente no eran los latidos del corazón, ya que el sonido era con­tinuo, como el sonido del Om, pero diferente. (Las dos veces que he estado en la Cámara del Rey en la Gran Pirámide, en Egipto, experimenté una vibración que parecía venir de todas partes dentro de la pirámide, aun de las piedras que tocaba. He hablado con muchas otras personas que han experimentado la misma vibración ahí, y creo que es exacta­mente igual a la vibración del corazón).
Cuando entren al espacio sagrado del corazón, una de las primeras cosas que quiero que hagan al oír la vibración es repetir este sonido interno con su voz física. No tiene que ser perfecto, sólo tan parecido como puedan hacerlo. Esto une el mundo interno del corazón con el mundo externo de la mente.

Mi esposa ha estudiado las enseñanzas antiguas sobre el camino del corazón provenientes de Israel, de la señora Kolette de Jerusalén, que dice que esto siempre es importante, y yo estoy de acuerdo, después de haber sido testigo de tanta gente que entra a este espacio. Lo que hace es basar la experiencia del tarareo interno del corazón en este mundo físico, lo cual tiene una razón: es un medio para regresar.

Una vez que han experimentado el espacio sagrado del corazón y desean regresar, simplemente se ponen a tono con la vibración tara­reando el sonido y, por supuesto, moviéndose fuera de su cabeza y hacia dentro del corazón. La vibración los lleva directamente al espacio sagrado del corazón y el regreso se vuelve cada vez más fácil. Eventualmente este cambio desde la mente al corazón se puede llevar a cabo en unos dos o tres segundos.
Mi experiencia personal del espacio sagrado del corazón

Antes de empezar, por favor entiendan que su experiencia y la mía pueden ser completamente diferentes, y aparentemente podría parecer que no tienen absolutamente nada en común. A pesar de que hay mucha relación entre cualquier par de personas, como los copos de nieve, cada persona es única. Entonces por favor no se adelanten con expec­tativas. Mientras más entren al corazón como niños con los ojos y los sentidos abiertos, más directas y fáciles serán sus experiencias. Les estoy contando acerca de otras experiencias simplemente para que las usen como referencia, no como una "ley".
A mediados de los años ochenta, estaba meditando en mi Mer-Ka-Ba, el cuerpo de luz humano, cuando súbitamente, muy inesperada­mente, me encontré dentro de una cueva excavada en piedra sólida que me pareció totalmente real.

Un extremo de la cueva estaba redondeado como un domo, sin nada en su interior excepto un área circular con una roca elevada, en forma de tina (bañera), de unos treinta centímetros de altura y un metro ochenta de diámetro, llena de una arena de sílice pura y blanca. A lo largo de la pared izquierda del área principal había unas veinte foto­grafías de personas, que parecían de alguna manera estar metidas en la piedra sólida. No reconocí a ninguna de esas personas, ni entendí por qué estaban sus fotos ahí. En la pared opuesta había una abertura rústica de unos tres metros y medio de ancho y cuatro metros ochenta centímetros de alto. Una pared de luz blanca bloqueaba la vista de lo que estaba detrás de esa abertura. Instantáneamente supe que lo que estaba escondido detrás de la pared de luz era algo que estaba escondido de mí por mí mismo. Sabía que había creado esta pared de luz, pero no tenía idea de por qué.
 

Estuve regresando a la cueva en mis meditaciones, aunque no estaba tratando que sucediera. Cada dos semanas más o menos me encontraba de nuevo en este espacio. Nada cambió nunca, ni yo descubrí nada nuevo, hasta alrededor de un año después de haber descubierto la cueva.

Estaba sentado con las piernas cruzadas en el círculo de arena de sílice de frente a la pared de roca sólida (me di cuenta de que una vez que entraba en este espacio, frecuentemente no podía salir hasta que la meditación terminaba naturalmente, por lo que me acostumbré a ir al círculo y sentarme en la arena porque de alguna manera era muy agradable y se sentía muy bien sentarse ahí) cuando me hice consciente de esa extraña vibración que una vez que la sentí, estaba en todas partes. Sin embargo, tan pronto como salía del círculo, la vibración disminuía de grado. Con el tiempo se hizo claro que esta vibración era la misma en cualquier lugar de la cueva, excepto en el círculo de arena de sílice. El cambio de grado fue la primera indicación de que el área de la arena era única en este espacio dentro de mi meditación, y siempre he sentido una atracción al círculo, donde meditaría por horas. Pero en verdad en ese tiempo no tenía idea de lo que significaba.

Un día, cuando estaba de nuevo meditando dentro del círculo de frente a la pared de piedra, noté que la pared se volvía transparente. Para gran sorpresa mía, cuando toqué la pared donde estaba transpa­rente, mi mano atravesó la roca. Emocionado, me recargué hacia delante fuera del círculo y empujé mi mano tanto como me fue posible dentro de la roca. De alguna manera todo mi cuerpo cayó a través de la pared y me encontré fuera de la cueva, en la superficie del planeta, dentro de una grieta profunda en la falda de una montaña muy alta.

Trepé saliéndome de la grieta para poder ver a mi alrededor. Era de noche, y vi el cielo lleno de estrellas que me eran familiares. Pero no podía ver formas de vida por ningún lado, sólo roca, ni siquiera pude encontrar polvo. Después de unos minutos regresé a la grieta e intenté regresar a mi cueva, pero al principio no pude. Había una pared de roca sólida. No sabía qué hacer. Recuerdo que realmente por un momento sentí miedo.

Me puse de pie frente a la aparentemente impenetrable pared de roca y estuve así un tiempo, y después recordé la vibración del círculo de arena. Tan pronto como empecé a hacer el sonido y el sonido llenó mi cuerpo, la pared de roca se empezó a volver transparente, por lo que pude caminar a través de ella y regresar al círculo de arena de la cueva. Cada vez que hice esto, casi no podía creer que en verdad estu­viera sucediendo, ya que todo parecía muy real.

Después de descubrir este truco, a lo largo de casi un año pasaba a través de la pared de roca y hacía grandes caminatas para explorar. Esta realidad era igual que mi realidad ordinaria aquí en la Tierra; por lo menos yo no podría decir la diferencia. Podía sentirme respirando; si tocaba una roca, sentía lo mismo que cuando la toco en el mundo real. Todo era exactamente igual, excepto por esta vibración que nunca paraba y la luz que no hacía sombra.

Durante este tiempo en mi vida, estaba viviendo con una familia de nativos en las altas planicies desérticas en las afueras de Taos, Nuevo México. Mi hogar era un viejo camión de escuela, un Chevrolet de 1957, y un tipi blanco tradicional de los nativos que estaba anidado junto al camión. Cerca de dos años y medio, mi vida se centró en este simple hogar.
Una noche oscura, durante una severa y helada tormenta de nieve, tocaron en la puerta del camión. Me sorprendió que alguien pudiera estar en mi puerta porque estábamos en plena tormenta, con una ven­tisca furiosa afuera, y estaba a más de un kilómetro del camino pavi­mentado más cercano. Una joven de alrededor de veinte años estaba parada en la puerta congelándose y pidiendo refugio, y por supuesto la invité a pasar.

Cuando se quitó su capucha pude ver bien su cara, y tuve un senti­miento estremecedor de deja vu. Pero no pude puntualizar inmedia­tamente dónde la había visto antes, por lo que empecé a preguntarle de posibles lugares donde pudiéramos habernos encontrado. De pronto lo supe. ¡Ella era la primera foto de la pared de mi cueva! A la primera oportunidad entré en meditación a mi cueva y por supuesto, su foto estaba justo ahí en la pared. Se quedó conmigo cerca de un año y tuvo una gran influencia en mi vida con el entendimiento espiritual que me presentó.

Durante los años siguientes, una por una de las personas de las fotos en la pared entraron en mi vida con información y experiencias que fueron, y aún lo son, invaluables para mí. Sin embargo, cuando encontré a esta joven, no tenía ninguna pista de lo que era la cueva o por qué seguía volviendo a ella cuando meditaba. Todo lo que sabía era que esta cueva era extremadamente importante para mi razón de estar en la Tierra.

Regresando a casa

La abertura de un metro ochenta centímetros con la pared de luz nunca cambió durante esos años; quiero decir, no lo hizo hasta enero de 2002. Yo estaba en Alemania dando el taller "Viviendo en el corazón", y el grupo apenas había entrado al espacio sagrado del corazón por primera vez. Yo también entré a mi espacio sagrado y como de costumbre me encontré dentro de la cueva. Entonces ya entendía que esta cueva estaba dentro de mi espacio sagrado, pero mientras caminaba hacia la pared de luz, por primera vez esa luz opaca que escondía la abertura estaba ligeramente transparente. Me emocioné mucho, porque esto no había sucedido nunca, y me preguntaba qué sucedería después.
Salimos de nuestros espacios sagrados, y le di al grupo un corto descanso de media hora. Regresaba a mi habitación, cuando una mujer se aproximó y dijo que tenía un regalo para mí.

Me dijo que caminando por la playa en Grecia, sin pensar en nada que no fuera el hermoso lugar en el que estaba, miró la arena cuando vio una roca de lo más extraña. La recogió y la roca le dijo: "Llévame con Drunvalo". Y eso fue exactamente lo que hizo. La tenía envuelta en un pedazo de tela, por lo que no la pude ver en el momento en que me la dio. Le di las gracias y la llevé a mi habitación. Cuando desenvolví la roca quedé pasmado. Nunca había visto nada como eso, ni siquiera parecido; se sentía como si no fuera de este mundo.
 
 La piedra

Lo primero que hice fue sentarme a meditar sosteniendo la roca cerca de mi tercer ojo. Sin ningún pensamiento predeterminado, me encontré frente a la pared de luz en mi cueva interna. En un corto tiempo, la pared de luz desapareció por completo, y en ese momento pude ver a través de la abertura que había mantenido mi curiosidad por muchos años.
Ahí, en su inmensa belleza, estaban los cielos. Directamente en el centro de la abertura estaba la constelación de Orion, desplegando prominentemente las tres estrellas del cinturón. Repentinamente un brillante y dorado rayo de luz en espiral llegó de la región de alrededor de la estrella central del cinturón de Orion y se expandió rápidamente hasta que rodeó todo mi cuerpo.

En ese momento recordé todo lo que mi Padre me había dicho cuando dejé la decimotercera dimensión acerca de cómo mi espíritu debía moverse para encontrar mi camino hacia la Tierra. ¡Sólo entonces recordé cómo moverme para encontrar mi camino de regreso a casa de nuevo! Estaba al mismo tiempo feliz de recordar tanto de lo que había olvidado a propósito, y aprensivo. ¿Significaba esto que estaba a punto de dejar la Tierra y regresar a casa? Uno de mis ángeles apareció inmediatamente para decirme que no era el momento de irme, pero que el vórtice, "la espiral de luz dorada", había abierto otra forma de comunicación para mí que sería usada en el futuro y que sería muy importante en mi vida. Recordar el movimiento del Espíritu fue impor­tante por otra razón que muy pronto entendería.

Salí de la meditación aún sosteniendo esta extraña roca en mi frente y empecé a llorar. Las emociones y experiencias acerca de ser reconec­tado con mi Padre de esta manera fueron una liberación.

Cuando regresé del descanso y estaba a punto de reanudar mi enseñanza al grupo, la misma mujer llegó corriendo para interceptarme antes de que comenzara: "Me olvidé; cuando te di la roca, no te di el mensaje completo, la roca me dijo: 'Llévame con Drunvalo. Yo soy la que le haré recordar cómo volver a casa'". No tuve palabras y sólo la abracé para agradecerle desde lo más profundo de mi corazón.
¡La vida es en realidad asombrosa!
 

En retrospectiva, no estuve completamente consciente de que la cueva a la que entraba durante mi meditación Mer-Ka-Ba estaba rela­cionada con el espacio sagrado del corazón hasta que me encontré con los kogi de Colombia. Ellos fueron los que dieron luz a esta relación, por lo cual les estaré eternamente agradecido.

¿Qué es el tiempo?

La magia realmente empezó... Durante otro taller que di de "Viviendo en el corazón" en 2002, estaba meditando y entré al espacio sagrado. Como de costumbre, caminé hacia mi lugar especial para sentarme en la arena y meditar dentro de mi meditación cuando vi que el círculo de arena estaba lleno hasta el borde de agua, como una tina de baño (bañera). También vi que el agua se estaba derramando y corriendo a través del piso de la cueva hacia un lugar opuesto al círculo de arena, por donde desaparecía por una grieta entre el piso y la pared.
 
Ver esto me produjo un sentimiento gracioso. Yo no esperaba esto y estaba desconcertado, por lo que permanecí ahí mirando el agua sin saber qué hacer o por qué estaba sucediendo. Súbitamente una ola de agua empezó a levantarse unos cincuenta centímetros sobre el borde del círculo derramándose y corriendo como un río hacia la pared donde estaba la grieta en el piso, la cual se agrandó para recibir la abundante agua.

La cantidad de agua seguía aumentando hasta que realmente pareció alarmante. No tenía idea de qué hacer, por lo que permanecí un tiempo sólo observando lo que ahora era una verdadera fuente de agua que
caía en cascada. Yo me hacía esta reflexión: "Dios mío, ¿qué está suce­diendo?". Permanecí ahí solamente meditando sin saber qué hacer. Finalmente, sólo salí de la meditación, un poco sorprendido.

Al día siguiente, durante la clase, entré en mi corazón de nuevo para tener una experiencia que alteraría mi vida de meditación para siempre. El flujo de agua continuó, pero parecía haberse calmado; ahora era un flujo constante pero aún fuerte. El borde del círculo de piedra había crecido y tenía como noventa centímetros de altura, creando algo que se parecía a una tina de baño.

Yo quería entrar a mi espacio sagrado interno, pero permanecía parado pensando si era lo que debería hacer o no; finalmente sentí que debía seguir adelante y hacer lo que siempre hacía, por lo que trepé a la tina llena de agua que parecía girar en forma de remolino. El agua estaba fría pero confortable, como a temperatura ambiente, y extremada­mente pura y transparente. Con el agua derramándose a mi alrededor, pronto empecé a meditar, con los ojos abiertos y mirando la pared de roca frente a mí. La pared empezó poco a poco a volverse transparente, como había visto que sucediera muchas otras veces antes, y seguí una abrumadora urgencia de salir a través de la pared.

Mientras trepaba la familiar roca para salir hacia donde podía ver todo el planeta, fui detenido por un espectáculo que se ofreció a mi contemplación. ¡Este planeta "imaginario" ya no estaba desierto! En todas partes, hasta donde alcanzaba mi vista, había abundante vida vegetal; prácticamente una jungla se extendía ante mí en todas direc­ciones, hasta el horizonte.

¿Cómo podía ser esto posible?

Tan pronto como tuve este pensamiento, apareció la imagen del agua derramándose en mi espacio sagrado, y me di cuenta de que esta agua le había dado vida al planeta. ¡Pero las plantas eran tan maduras! ¿Podría ser que el tiempo en este mundo no era como lo pensábamos? Tenía tantas preguntas.
Después de un largo tiempo de contemplación y asombro, regresé a mi espacio sagrado y entré a mi cuerpo. Cuando estuve de nuevo en este mundo, pasé días considerando el significado de mi última experiencia. Realmente, ¿qué representaba? Mi guía interno, los ángeles, permanecieron silenciosos, dejándome llegar a mis propias conclu­siones.
Los espacios sagrados de otros: algunos ejemplos

He escuchado a más de mil personas decirme las historias de sus experiencias dentro de sus corazones. Aun cuando hay similitudes, está claro que las imágenes del corazón son más como sueños que esta realidad estructurada, fija, en la que todos vivimos.

La naturaleza de las experiencias de las personas abarca un espectro muy amplio. Sean muy cuidadosos con expectativas predeterminadas. Sean como un niño, con un corazón abierto, cuando entren a su espacio interno. Su experiencia será ciertamente única sólo para ustedes. Aquí hay unos ejemplos de lo que otras personas han experimentado, para que puedan tener una idea de lo diversos que son nuestros espacios sagrados.

"Cuando pedí que mi espacio sagrado se llenara de luz, sucedió instantáneamente. Estaba muy feliz de que sucediera, porque gene­ralmente no sucede nada cuando pido algo. Era una luz suave, res­plandeciente, no una luz brillante como en mi casa. Miré alrededor y descubrí que estaba en un templo grande y elaborado que parecía egipcio, sólo que las piedras parecían ser eléctricas y emitían luz también. Había jeroglíficos en las paredes, y cuando me acercaba para verlos mejor empezaron a danzar como si estuvieran vivos. De alguna manera una línea de cerca de veinte imágenes tuvo completo sentido para mí. No puedo decir lo que decía, sólo supe su significado en mi corazón, y empecé a llorar".

 
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Índice

Introducción    13
Capítulo uno-Comenzando con la mente   

Limpiando el aire con tecnología     18
Limpiando el aire con el cuerpo de luz humano    28
Encontrando el mundo interior dentro del corazón    31

Capítulo dos-Viendo en la oscuridad   
Una mujer ciega puede ver    36
Los niños psíquicos de China     41
Inge Bardor: viendo con manos y pies    42
Los niños súper psíquicos de China    46
La Academia Internacional de Desarrollo Humano
cerca de Moscú    48
Jimmy Twyman y los niños súper psíquicos de Bulgaria     49

Capítulo tres-Aprendiendo de las tribus indígenas     53
Los ancianos aborígenes comparten su energía    54
El poder de una plegaria maorí viniendo desde el corazón    56
La experiencia kogi    61
La mujer de Colombia    67
Volverse uno con los caballos    70
Llevando otra persona al espacio sagrado    72

Capítulo cuatro-El espacio sagrado del corazón    75
Estudiando y enseñando "Viviendo en el corazón"    78
La vibración del corazón: la manera fácil de regresar    80
Mi experiencia personal del espacio sagrado del corazón    81
Regresando a casa    85
¿Qué es el tiempo?     88
Los espacios sagrados de otros: algunos ejemplos     90
Lo que puede impedirte tener esta experiencia    92

Capítulo cinco-La unidad del Cielo y la Tierra    95
La respiración de la unidad    97
Subiendo al escenario    ,    100
Es tan simple    102

Capítulo seis-Dejando la mente y entrando al corazón    103
Primer ejercicio: moviéndose alrededor del cuerpo    105
Segundo ejercicio: entrando al corazón    108
Tercer ejercicio: la cabeza "Om" y el corazón 'Aah"    109
Dos maneras de entrar al espacio sagrado del corazón    109

Capítulo siete-La meditación del espacio sagrado del corazón    115
Preparándose para la meditación     116
La respiración de la unidad    117
Elige tu camino al corazón     118
Explorando el espacio sagrado del corazón por primera vez    119
Regresando al espacio sagrado del corazón     120

Capítulo ocho-El Mer-Ka-Ba
y el espacio sagrado del corazón    123
Combinando el espacio sagrado del corazón con el Mer-Ka-Ba    125
Los ángeles explican    128

Capítulo nueve-Cocreación consciente desde el corazón
conectado a la mente    131
Thot habla     132
Creando desde el corazón     133
Creando desde la mente     134
Lógica contra sentimientos y emociones     137
Sueña un sueño de un nuevo mundo     137
Cuando creamos el mundo: un poema    139
Para futuras lecturas    140

Traducción al español:
María Concepción Ruiz Esparza
Revisión y edición:
María Concepción Ruiz Esparza
María Concepción Castellanos
Publicado por:
Editorial Teohua
© 2004 Editorial Teohua
www.editorialteohua.com
info@editorialteohua.com
Tel.: (52) (33) 3640 0369
Impreso por:
Impre-Jal   Nicolás Romero No. 518   Colonia Santa Teresita  
Tel.: 3826 9595 Fax: 3826 5016
Guadalajara, Jalisco, México e-mail: impre-jal@prodigy.net.mx
Impreso en México Printed in México
Ediciones Impre-Jal ISBN 968-5557-61-6

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