Las pinturas y tallados sobre piedra, cuyo máximo exponente son las famosísimas cuevas de Altamira, son la expresión artística más antigua y pura que la humanidad conoce.
Un sinfín de misterios y especulaciones se avalanzan sobre estas joyas, muchas de ellas declaradas patrimonio de la humanidad. Poco a poco, la lista de hallazgos se fue haciendo más y más grande.
